viernes, 8 de julio de 2011

VIH y vida en pareja!!

“Hace unos meses, Mario acudió al doctor pues estaba preocupado por algunos cambios en su salud, se sentía decaído, con poca resistencia y sus actividades normales, parecían agobiarle. Una vez en la consulta y luego de una revisión exhaustiva, el médico le hizo una serie de preguntas, que Mario sintió como un poco intrusivas, la mayoría en torno a su vida sexual y al consumo de drogas. Se sintió un poco ofendido, sin embargo pacientemente respondió cada una de las preguntas sin imaginarse que estaba pasando por la cabeza de su médico.
Este sin aclarar gran cosa, le dijo que necesitaba que se tomara unos exámenes para poder dar un diagnóstico y un tratamiento que le ayudara, ante ello Mario pensó que era la mejor alternativa así que tomo la orden para los exámenes y el día siguiente acudió al laboratorio para las pruebas de sangre que le habían ordenado.
Días después su médico lo llamo y le dijo que tenia que hablar con el, que ya sabia que era lo que sucedía, así que en las horas de la tarde Mario acudió a la consulta, allí su médico le informo que los exámenes revelaban que el era VIH positivo, portador del virus que origina el SIDA. Mario sintió que la cabeza le daba vueltas, y su primera impresión fue que el doctor estaba equivocado, como el, podía tener una enfermedad como esa?, mientras su cabeza giraba, el doctor daba información la cual Mario no escudaba, solo estaba tratando de entender o encontrar una causa, de pronto recordó que unos meses antes había sido intervenido por una apendicitis y le habían puesto una transfusión.
Los días pasaron y Mario finalmente enfrento a Amanda, su pareja, quien estaba extrañada por la actitud de este y había estado haciendo preguntas, finalmente Mario le revelo que pasaba y como temía mucho volver a estar con ella pues se sentía incapacitado sexualmente para tener una relación duradera y segura. Por lo cual rompió la relación y se aisló de todos sus amigos y conocidos.”
El VIH es una condición de vida, no una limitante, ni una sentencia de muerte. Cuando una persona dentro de la pareja es diagnosticada como VIH positiva, es posible que reencuadre todos sus procesos de vida en términos de la nueva condición. Sin embargo una de las cosas más difíciles de asumir y volver a experimentar son las relaciones sexuales con su pareja, quien puede tener miedo de infectarse y esto hace que se eviten situaciones de intimidad y si se originan puede verse afectado de manera directa el deseo sexual.
El VIH, más allá de ser una sentencia de muerte es una forma de concebir la vida desde una nueva perspectiva, por lo cual implica el desarrollo de una serie de nuevas habilidades y capacidades por parte de la persona que es diagnosticada y de su pareja.
Dentro de estos aprendizajes, se da una reestructuración del cuerpo y de la imagen que se tiene del mismo, pues parte del proceso implica una lucha interna con la corporalidad y esto trae consecuencias como el sentirse poco atractivo, deseable o simplemente no saber como asumir la nueva condición que se piensa esta marcando todos los sucesos de la vida y la cotidianidad.
Las personas con VIH cuando no son guiadas y asesoradas sienten que pueden ser peligrosos para los otros y tienden a aislarse o romper sus relaciones de pareja en términos sexuales o de contacto, transforman su vida y prefieren aislarse antes que poner en riesgo a los seres que aman.
Aunque el portador de VIH, es infeccioso para otros y esto hace que se deban tomar medidas especificas, no implica el cese de la actividad sexual y mucho menos el aislamiento de la persona en términos de recibir o dar afecto a través de las caricias y la expresión corporal. Muchos estudios demuestran como el afecto, los abrazos y las caricias permiten que el sistema inmunológico se fortalezca y esto permite que las personas que viven con el virus puedan mejorar su calidad de vida y tener mejores perspectivas sobre la misma.
El VIH puede generar cambios corporales en la medida que avance el proceso de infección, estos cambios pueden ir desde la aparición de manchas, bajas de peso, detrimento de la resistencia física, cambio en el metabolismo corporal, entre otras. Todo lo anterior implica a la persona seropositiva un nuevo dimensionamiento de si mismo y es fundamental que cuente con espacios de apoyo donde su pareja le permita saber que no esta solo y que pueden manejar estos cambios como algo bueno dentro de la relación.
Dentro de la pareja, se da todo un proceso de re-aprendizaje la intimidad y la expresión sexual, la sexualidad como un factor de apoyo y desarrollo de nuevas formas de comunicación y encuentro. El hecho de reaprender a comunicarse, generar intimidad, encontrar espacios de expresión sexual, implica el desarrollo de nuevas formas de interacción y con el tiempo y la disposición de las dos personas puede ser altamente motivante generar nuevos espacios sexuales, donde se exploran dimensiones nuevas de contacto, caricias y formas de satisfacer el deseo y el encuentro intimo de la pareja más allá de la relación coital.
Uno de los mayores descubrimientos es la exploración a través del tacto, las caricias y el contacto con la piel del otro. Reaprender a descubrir el cuerpo del otro y cambiar la concepción de coitalidad como la máxima forma de expresión física, permite a las personas dentro de una pareja encontrar nuevas formas de satisfacer y ser satisfecho dentro del desarrollo sexual, la nueva forma de relación puede llegar a ser tan fuerte que se exploran y descubren nuevas formas de obtener placer, y se encuentran otras dimensiones de relación pues se manifiesta un dialogo abierto y una comunicación donde los miedos se manifiestan y empieza a construirse desde la pareja un nuevo mundo lleno de experiencias deliciosas y desafiantes que pueden llegar a unirlos y a brindarles nuevos puntos de vista sobre la relación que mantienen.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Visita Mi Libreria Digital