martes, 9 de noviembre de 2010

Personas seropositivas y Descendencia



¿Pueden las personas seropositivas tener descendencia? ¿Cuál es el porcentaje de riesgo de transmisión vertical? ¿Dónde está la frontera entre el derecho de esas personas a tener hijos y el derecho de esos bebés a nacer sanos? Hasta hace unos años, la recomendación de los especialistas era, a los seropositivos varones, que acudieran a un banco de esperma y a las mujeres, que evitaran el embarazo. Pero hoy la respuesta puede cambiar.



Diversos estudios ya han constatado que el triple cocktail antirretroviral, conocido también como terapia antirretroviral altamente activa o HAART en sus siglas en inglés, puede ayudar a reducir el porcentaje de transmisiones verticales, acercándolo a la cifra de cero, por lo que erradicar el Sida pediátrico se ha convertido en un objetivo factible en los países desarrollados.



Los nuevos avances y las nuevas evidencias hacen que deba reactivarse el debate sobre la reproducción en seropositivos y, sobre todo, en las mujeres seropositivas, pues existen mecanismos para evitar la transmisión vertical. Este fue el mensaje de varios especialistas en el reciente VI Congreso de la Sociedad Europea de Ginecología celebrado en Barcelona, entre ellos el doctor Ramón Vidal del Hospital Clínico de la ciudad condal.



Este especialista cree un error desaconsejar en todos los casos la concepción a los seropositivos ya que "un principio bioético muy importante es el de justicia, los individuos deben ser tratados con igualdad, la prestación de servicios médicos no debe ser discriminatoria". 



Hoy se conoce que es posible evitar la transmisión vertical con un buen plan de reproducción asistida, junto a un buen cuidado prenatal, una estrategia integral contra el VIH, una decisión sobre la forma de parto y una decisión sobre su lactancia. "El paciente seropositivo tiene derecho a ser padre o madre", afirma el doctor Vidal, aunque no exista "la obligación de proporcionarle las técnicas adecuadas para ello". 



Respecto al dilema ético del médico, Vidal reconoce que "el médico no es un mero instrumento que tenga que obedecer lo que el paciente le imponga", pero cree que en este caso se debe medir por el principio de beneficencia, y en este caso "la beneficencia consiste en promover el bienestar del paciente y no lesionar intereses de otras personas, como es el recién nacido". Y la salud del niño de madre seropositiva parece hoy ya casi garantizada.

La pregunta que este ginecólogo barcelonés planteó es si tienen derecho el personal médico y las autoridades sanitarias a negar la gestación a una mujer infectada, bien informada, mediante reproducción asistida. Una cuestión a reconsiderar si se tiene en cuenta que la cifra de transmisión vertical que en Europa hace una década rondaba el 20 por ciento, está hoy en países como España entre un uno y un dos por ciento, gracias a las nuevas técnicas. El Sida pediátrico prácticamente se ha reducido a las embarazadas que no conocían que eran seropositivas antes del parto.

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