domingo, 31 de octubre de 2010

Estigma y SIDA

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia adquirida (HIV por su sigla en inglés). Cuando una persona vive con este virus sin recibir la atención adecuada, tanto médica como social, puede desarrollar el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA. Gracias a los avances de la investigación científica y al desarrollo de modernas terapéuticas, denominadas antirretrovirales, la infección por VIH no es hoy una enfermedad necesariamente mortal. Salvo para las personas VIH positivas que viven en países que no cuentan con los recursos necesarios para tratarlas eficazmente.
El ejemplo más claro y doloroso lo constituye en continente Africano, especialmente al sur del Sahara. Allí se concentra la mayor cantidad de personas portadoras y enfermas, y se produce anualmente el mayor número de muertes a causa del Sida.
Para los países desarrollados y algunas sociedades en desarrollo, el VIH/Sida es en cambio una enfermedad que se convierte en crónica, y puede sobrellevarse con una excelente calidad de vida. Pero si miramos a la parte social de la enfermedad, y cómo las comunidades tratan a sus miembros portadores del VIH, el problema es aun más complicado. Sea en sociedades desarrolladas o no, las personas que conviven con el VIH deben cargar aun hoy el inmenso peso del estigma asociado al Sida. Por ello ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el Sida, ha propuesto para su campaña 2002/2003 el lema "Vive y deja vivir", haciendo alusión al cuidado de la propia vida y el respeto por la de nuestros semejantes.
En rigor de verdad deberíamos decir que, si bien la palabra discriminación tiene en general una connotación negativa, todos nosotros necesitamos de un proceso de discriminación para vivir. Desde las funciones biológicas básicas hasta las actividades espirituales más elevadas, el hombre distingue, diferencia, y sólo así puede optar. En este sentido, la discriminación es el paso previo y obligado a cualquier acción. Sin embargo no es de este proceso del cual se habla cuando alguien sufrediscriminación.
Esa mala discriminación de la cual hablamos ahora, sigue siendo el paso previo a un proceso de elección o a una toma de posición, pero con respecto aalguien. Es cierto que todos somos diferentes, pero hay una base de igualdad entre los seres humanos que no debe ser olvidada.
Para optar, la discriminación estigmatizante toma en cuenta los elementos equivocados, aquellos que no deberían entran en discusión. ¿Cuáles? Los valores indiscutibles como la dignidad de toda persona y su libertad de decidir su manera de vivir sin perjudicar a los demás.
La discriminación grupal o socialmente dañina es la que transforma en otros a algunos de nosotros, enfrentando así a pares como si fueran disímiles. Así, las diferenciasnaturales o culturales son transformadas en desigualdades.

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